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ARTÍCULOS </Figure>
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<P>EL MAHARAL Y LA CREACIÓN DEL GOLEM </P>

<Part>
<H4>The Maharal &amp; The Creation of the Golem </H4>

<P>Ivy Judensnaider </P>

<P>(UNIP, Brasil) </P>

<P>Escena del filme Der Golem, wie er in die Welt kam, de 1920, una de las tres versiones cinematográficas de la leyenda del Golem. Disponible en http://images.hollywood.com/site/golem. jpg, acceso 8/10/2010. </P>

<P>Resumen </P>

<P>En el s. XVI, en Praga, el sabio y rabino Maharal crea un Golem por medio de la magia de la Cábala. El material es el barro. El ritual de creacin involucra recitar el Génesis y evocar los misterios transmitidos de generacin en generacin, desde la Seal. El ritual también incluye la repeticin de los Nombres que todos temen pronunciar. Se trata, por tanto, de la repeticin del propio acto creador de Dios, de la emulacin de la creacin de Adán, el primer hombre. Al Golem, son destinadas tareas heroicas. Después, cuando el hombre de barro comienza a demostrar seales de madurez espiritual, ha llegado la hora de deshacer la magia. Este artículo pretende, por tanto, por medio de la leyenda del Maharal y del Golem enriquecer la discusin sobre Creador-Criatura. </P>

<P>Palabras clave: Golem, Maharal, Historia de la Ciencia. </P>

<P>Abstract </P>

<P>In the 16th century, in Prague, the wise Rabbi Maharal created a Golem through the magic of Kabbalah. The material is clay. The creation’s ritual involves reciting the Genesis and evoking the mysteries handed down from generation to generation since the sign. The ritual also includes the repetition of the names that everyone feared to pronounce. It is, therefore, repetition of God's creative act itself, the emulation of the creation of Adam, the first man. Heroic tasks are reserved for the Golem. Then when the man of clay begins to show signs of spiritual maturity, it is time to undo the spell. This article therefore intends, through the legend of the Maharal and the Golem, to enrich the discussion of the Creator-Creature. </P>

<P>Keywords: Golem, Maharal, History of Science. </P>
</Part>

<Part>
<H4>Los Creadores </H4>

<P>Cada una de las personas poseía un fragmento de un cuento; era preciso reunirlos para crear una leyenda. Elie Wiesel, O Golem, 1986, p. 47 </P>

<P>Fueron Creadores. Todos ellos. Se ocuparon de conocer la Creacin, y, entendían y creaban. Creaban artefactos para conocer los Cielos, diseaban para retratar el cuerpo humano, construían instrumentos de guerra y observaban el mundo. En los laboratorios, destilaban y manipulaban sustancias secretas, elaborando recetas mágicas. En lo recndito de los templos, murmuraban plegarias y transformaban el mundo. </P>

<P>Entre ellos, en el siglo XVI, estaban aquellos que pretendían investigar el cuerpo humano. Las artes médicas se modernizaban por medio de los desarrollos de investigacin de la viviseccin y diseccin y, simultáneamente, continuaban buscando evidencias de la conexin entre el macro-y microcosmos a partir de una concepcin vitalista de la naturaleza. De forma modernamente antigua, esos Creadores se inspiraban en otros tiempos, en otros Creadores. Vesalio (1514-1564) buscaba la representacin del cuerpo humano y sus láminas, de una belleza y un detalle asombrosos, fueron fruto de la combinacin entre la fundamentacin terica galénica y los conocimientos en torno a los espíritus materiales, vitales y animales. Así también procedía Paracelso (1493 1541), otro Creador que buscaba la comprensin del Hombre por medio de la investigacin del cuerpo humano, los metales y las ciencias ocultas. Hijo de médico, él uniría sus conocimientos de metalurgia con el trabajo de cirujano, introduciendo el uso de metales para la preparacin de medicamentos. Adoptando ese procedimiento, él se apoyaría sobre cuatro columnas. La primera, la de la filosofía, sería responsable por la comprensin de la tierra y el agua. La segunda, la astronomía, buscaría el conocimiento de la naturaleza ígnea y de la aérea. La tercera, la alquimia, explicaría las propiedades de los cuatro elementos. La cuarta, la ética, mostraría al médico las virtudes necesarias (PARACELSO, 1979). </P>

<P>Entre ellos, en el siglo XVI, estaban aquellos que deseaban escrutar los Cielos y los cuerpos celestes. Kepler (1571-1630) discutiría las relaciones entre observador y objeto. Antes de él, Nicolás Copérnico (1473-1543) desarrollaría el sistema heliocéntrioc y movería a la Tierra; an servil a la astronomía medieval, Copérnico slo conseguía ver lo immensum. Tycho Brahe (1546-1601) descubriría una nueva estrella, liquidando el mito de la inmutabilidad y de la perfeccin del cielo, esfuerzo ese que, posteriormente, recibiría la contribucin de Galileo (1564-1642) y de su telescopio. Giordano Bruno (1548-1600) también haría uso de la magia natural resultante del encuentro entre el hermetismo, el neoplatonismo y la cábala (cristiana o judía) para, por medio de ella, presentarnos la idea de un universo descentralizado e infinito, repleto de varios mundos de astros-soles. “Esa infinitud – jamás comprendida por la percepcin sensorial, aunque para el intelecto ella fuese el más seguro de los conceptos–, slo no sería mayor que la infinitud de Dios, condicin necesaria para crear un mundo infinito” (Judensnaider, 2008). </P>

<P>Pico della Mirandola (1463-1494) introduciría la magia al arsenal de los magos del Cinquecento y Seicento, magia que era espiritual porque, más allá de hacer uso del natural spiritus mundi, intentaba entrar en contacto con fuerzas espirituales y naturales del cosmos (YATES, 1987). Así, también formaría parte del repertorio de esos creadores lo que se suponía sería la prisca theologia de los escritos herméticos que, en verdad, nada más eran primitivos textos cristianos de influencia neoplatnica y que teirían de misticismo el saber renacentista. </P>

<P>Esos Creadores usarían la matemática, el más adecuado instrumento para la obtencin de mayores niveles de certeza sobre el hombre y sobre la naturaleza (CROMBIE, 1980). En el laboratorio, espacio destinado al estudio de la ciencia, se celebraría también el casamiento entre el cielo y la tierra (DEBUS, 1970). Inmersos en una intrincada red de influencias, ellos buscarían el conocimiento ltimo de la realidad y de los seres, la comprensin de las inter-relaciones entre los variados ramos del saber y el entendimiento de las mltiples posibilidades del conocimiento. Sobre todo, esos Creadores buscarían descubrir, por medio de la razn, lo que ya se sabía por medio de la fe. An: cada uno de ellos se cuestionaría cmo proceder éticamente, como ser un hombre de virtud, actuando racionalmente a imagen de su Creador, buscando el control de sí mismo de forma racional, asumiendo una posicin moral en sus relaciones con los otros y con la naturaleza (CROMBIE, 1980). </P>

<P>Entre los Creadores, había uno que era llamado Maharal. La leyenda dice que ese Creador hizo surgir, como otros ya habían hecho en otros momentos de la historia, un Golem1. </P>
</Part>

<Part>
<H4>Entre los Creadores, el Maharal de Praga </H4>

<P>Rabi Leib, un eminente sabio talmudista, también era dado a la mística de la Cábala y a su práctica. Parecia disponer del poder de curar enfermos conjurando fuerzas sobrenaturales y empleando diferentes camafeos y talismanes. Isaac Bashevis Singer, O Golem, 1992, p. 19 </P>

<P>Entre los Creadores, nos interesa hablar del Maharal2 de Praga, como era conocido Judá Loew ben Bezalel (1525-1609). Rabi Loew (o Leib) era tenido por cabalista, matemático y autor de innumerables obras sobre la filosofía religiosa judaica. Al respecto de él, la leyenda dice que podía invocar la ayuda de los ángeles, de los demonios y de los duendes. Sobre él, la leyenda también dice que habría usado su poder y su profundo conocimiento cabalístico para crear un Golem, un hombre de barro, criatura generada por la misma magia con que Dios había creado al Hombre. Finalmente, la creacin del Golem nada más era la reproduccin del propio acto de la creacin de Adán3 . </P>

<P>Yehuda, o Judá, nacien 1525 en la ciudad alemana de Worms, y su familia de allí salien direccin a la ciudad checa de Praga por causa de los sucesivos pogrons y persecuciones a los judíos (hay controversia sobre las fechas, tanto de nacimiento como de muerte del Maharal; algunas fuentes parecen indicar el ao 1512 como el de su nacimiento, y el ao 1602 como de su muerte). Aunque el prejuicio contaminase toda Europa, en Praga la situacin parecía ser mejor y la comunidad judía que allí se formara a partir del siglo XI vivía en razonable situacin de tranquilidad. Más allá de eso, Praga era un </P>

<P>1 “La palabra hebrea golem designa algo sin forma e imperfecto. El diccionario, en la tentativa de definirla, hace al vocablo proliferar en otros tantos significados: materia informe, masa amorfa, persona torpe; larva, crisálida, embrin; capullo; robot; ignorante, estpido; autmata legenderio de barro al cual fue insuflada la vida a través de nombres sagrados; materia bruta” (BEREZIN apud NASCIMENTO, 2004, p.1) 2 Acrnimo de Moreinu ha-Rav Loew, Nuestro Maestro Rabi Loew. 3 “Dios pudo crear al Hombre a partir de un monte de barro e investirlo con una centella de su fuerza vital e inteligencia. (...). Sin esa inteligencia y la creatividad espontánea de la mente humana, Adán no pasaría de un Golem – como de hecho él es llamado en alguna de las antiguas historias rabínicas interpretando el relato bíblico” (Scholem, 1994:91). </P>

<P>centro cultural efervescente y, bajo el reinado de Rodolfo II, las ciencias y las artes recibieron el apoyo y mecenazgo de la nobleza. Tossato (2006), en su resea sobre el libro de James A. Connor al respecto de Kepler, describe la corte de Rodolfo II como estando repleta de artistas, filsofos naturales, alquimistas, astrlogos, literatos y estudiosos del ocultismo. El Emperador, verdadero mecenas, incentivaba el trabajo de las artes y ciencias y, en particular, el trabajo de Brahe en el observatorio de Uraniburgo. Sobre el Emperador Rodolfo II, Singer (1992: 19) dice que “era un hombre muy culto, pero débil de carácter y sin la menor comprensin para con los sbditos de otros credos, excepto el catlico. (...) Persiguia los protestantes y, más an, a los judíos, que fueron acusados con frecuencia de usar la sangre cristiana para asar las matzes de Pascua”. Coleccionista inveterado, Rodolfo II habría sido el organizador y auspiciante de uno de los mayor acervos de la Europa del Seicento, en Praga. Segn Janeira (2006:4), véase, </P>

<P>“lado a lado, instrumentos astronmicos, la coleccin zoolgica con vários esqueletos, piedras preciosas, estatuillas, telas. La Galería Imperial y la Kuntskammer acogían un conjunto de esplendores: muchoos, y entre los mejores, de Drer, Tintoretto, Hieronymus Bosch, Hubert Van Eyck, Veronese, Correggio, etc., etc. En lo que respecta a la pintura, se supone, por otra parte, que esta habría sido la primera coleccin en ser dispuesta en la pared y en salas de exposicin de tipo moderno (cf. Prague Castle Gallery, 1998, p. 24)”. </P>

<P>“Muy alto, erecto majestuoso, (...) [el Maharal] inspiraba respeto y obediencia. Había en él algo que hacía que se mirase para abajo. Nadie osaba sostener su mirada; él representaba un innombrable poder celestial” (WIESEL, 1986:38). A pesar de ser admirado por la comunidad, se indispone algunas veces con las autoridades judaicas de Praga. Segn Wiesel (1986), las historias sobre el Maharal tienen inicio con su propio nacimiento, durante un Seder de Pessach (la Pascua judaica). El llanto del nio recién nacido habría asustado a un ladrn que, a pedido de moradores importantes de Praga, pretendía dejar el cadáver de un nio cristiano en la puerta de la familia Bezalel: se deseaba imputar a los judíos ese asesinato. Así, ya al nacer era el Maharal responsable de un milagro...</P>

<P> Un hombre profundamente religioso, la mente del Maharal estaba abierta al espíritu de su tiempo y hay evidencias que él había estudiado a los filsofos griegos, Física, Matemática y Astronomía. Como hombre de saber, se volviamigo de Tycho Brahe (fallecido en Praga) y de Kepler que, posteriormente, lo presentaron al emperador Nicolás II. Dice la leyenda que el Maharal y el Emperador se encontraron diversas veces, especialmente para conversar sobre Ciencia y Política. “Se decía que el rey Rodolfo lo traba de igual a igual (...). A su modo, el Maharal era rey, esto es, él empua su voluntad sobre los otros no por ser diferente de ellos, sino para indicarles el camino a seguir, las palabras a ser dichas o no dichas” (WIESEL, 1986:38). Al Golem se lo ha tenido como la razn por la cual el Maharal y el Emperador habrían iniciad su amistad. Finalmente, había que temer de alguien capaz de competir con Dios: la creacin de un golem representa la propia fuerza creadora del hombre, fuerza ella que emula o se opone al poder creador de Dios (SCHOLEM, 2002). </P>

<P>La educacin del Maharal involucrel estudio del Sefer Ietsirá (el Libro de la Creacin) y del Zohar, principales obras cabalísticas judaicas, y ellas son referencias fundamentales para comprender la intrincada red de saberes que habría permitido al Rabi Loew la creacin del Golem. En relacin al Sefer Ietsirá (texto que probablemente surgientre los siglos III y VI), y las interpretaciones que los judíos alemanes hicieran del texto a partir del siglo XIII, el acto de creacin del Golem por el Maharal puede estar asociado a la construccin del mundo por medio de las veintids letras del alfabeto hebreo. Para Scholem (2002:201), “el Sefer Ietsirá describe, en largas pinceladas, pero con ciertas minucias astrolgico-astronmicas y anatmicas, como el cosmos fue construido – especialmente a partir de las veintids letras. (...) El hombre es un microcosmos sintonizado con el mundo grande”. Creando un ser a partir del barro, el Maharal hace uso de la magia transformadora de la naturaleza, y que en ella opera. Para Rossi (2001:47), </P>

<P>“la naturaleza, pensada por la cultura mágica, no es solamente materia continua y homogénea que llena el espacio, sino es una realidad total que tiene en sí misma un alma, un principio de actividad interno y espontáneo. [...] Cada objeto del mundo está repleto de simpatías ocultas que lo ligan al Todo. [...] Vitalismo y animismo, organicismo y antropomorfismo son características constitutivas del pensamiento mágico”. </P>

<P>Segn dicen, la ascendencia del Maharal incluía una línea directa con el Rey David. El Maharal se casa los treinta y dos aos, tuvo siete hijos y fallecien Praga. Uno de sus hijos, Rabi Betsalel, tuvo un hijo llamado Shmuel, que tuvo un hijo llamado Rabi Yehuda Leib que, a su vez, tuvo un hijo llamado Rabi Moshe. Rabi Moshe tuvo un hijo llamado Rabi Shneur Zalman, que tuvo un hijo llamado Rabi Baruch. Rabi Baruch vino a ser el padre del así considerado Alter Rebe Schneur Zalman, fundador del movimento jasídico chabad. </P>
</Part>

<Part>
<H4>El acto de la Creacin y la Criatura </H4>

<P>Esta es la razn por la cual la respuesta celeste dada al Maharal en su sueo contenía apenas diez letras del Aleph-bet: ellas eran suficientes para crear al Golem, </P>

<P>o por lo menos para proyectarlo en el mundo. Si el mensaje hubiese contenido todas la veintids letras, esto habría significado que un ser perfecto se hacía necesario. </P>

<P>Elie Wiesel, O Golem, p. 45 </P>

<P>La variadas narrativas sobre la leyenda del Golem nos permiten entender que su concepcin es vista a partir de dos planos diferentes. En el primero, </P>

<P>“el plano de la experiencia extática en que la figura del barro, infundida con todas aquellas radiaciones de la mente humana, que son las combinaciones del alfabeto, se volviviva en el fugaz momento del éxtasis. (...). [En el segundo], el plano legendario en el cual la tradicin popular judaica, testimoniando especulaciones cabalísticas en el plano espiritual, las tradujo en historias y tradiciones positivas” (SCHOLEM, 1994:94). </P>

<P>Así, como posibilidad creadora resultante del uso de la magia, “slo a los maestres más santos fue concedido semejante poder, y solamente tras días y días de splicas, ayunos e inmersin en los misterios de la Cábala” (SINGER, 1992:28). Para Wiesel (1986:44), </P>

<P>“el Maharal, atento al sufrimiento de sus fieles, (...) escogiinterrogar al mundo de allá arriba. Empleando los rituales místicos en los cuales fuera iniciado, formulla pregunta que originuna respuesta en sueos. Y esta respuesta vino oculta en las diez primeras letras del alfabeto de la lengua sagrada. Pues todo está en el verbo; basta arreglar algunas sílabas, formar determinadas frases, enunciar determinadas palabras de acuerdo con um ritmo definido para ser capaz de reivindicar poderes celestes y dominarlos”. </P>

<P>Inicialmente, el Maharal construye el Golem a partir del barro, usando a penas los dedos para esculpir la figura de un hombre. </P>

<P>“Amasel barro con la harina. Trabajaba con gran rapidez; al mismo tiempo no paraba de pedir a Dios por el éxito de lo que estaba haciendo. (...) Cuando llegla hora de las plegarias vespertinas, un cuerpo enorme de hombrem con cabeza colosal, anchos hombros, manos y pies inmensos se extendía en el suelo – un gigante de barro. El Maharal lo mircon asombro. Jamás podría haber moldeado una figura tal y tan de prisa sin el Omnipotente y su Providencia (...). Como remate de su tarea, el Maharal grav[el Nombre] al frente del coloso con letras muy pequeas, de forma que solamente él, el Maharal, pudiese distinguir los caracteres hebraicos del Sagrado Nombre” (SINGER, 1992:29) </P>

<P>Junto con los discípulos, el Maharal recita el primer capítulo del Génesis, recordando no apenas los comentarios de los Antiguos, sino también la interpretacin del Zohar. Evocando misterios transmitidos de generacin en generacin, desde el Sinaí, repitiendo Nombres que nadie jamás tendría el coraje de pronunciar, el Maharal ordena que el hombre de barro respire. </P>

<P>“Y el hombre de barro comenza respirar. Abre los ojos, dice el Maharal. Y el hombre de barro abrilos ojos. Siéntate, dice el Maharal. Y el hombre de barro, lenta y pesadamente, estremeciendo, se levant. (...) Tu misin en la tierra será la de proteger al pueblo de Israel contra sus enemigos. ¿Comprendes? El hombre de barro no respondi” (WIESEL, 1986:53). </P>

<P>Esas leyendas revelan lo que se cree era la base mágica de la creacin del Golem: el pronunciamento de los Nombres, ya que el ritual de la creacin del Golem involucra las artes secretas del uso del alfabeto hebraico, artes esas usadas anteriormente por Dios para la Creacin del Mundo. El Maharal no usa, sin embargo, todas las letras del alfabeto hebreo. Son diez las letras utilizadas y a partir de ellas es posible construir sílabas y frases, y enunciar las palabras de forma de dominar poderes celestes. Recitando las letras divinas, elementares y estructurales del propio edificio de la Creacin, el Maharal pasa a dominar la magia de la Creacin primera. El acto de la creacin está encerrado con la inscripcin de la palabra emet (verdad), el sello de Dios, la frente del Golem. </P>

<P>Segn Guinsburg (1992:55), la mágica creacin del Maharal es como una especie de sucedáneo del Mesías. “Pero a corto plazo. Para un fin limitado. En el ‘pequeo’ tiempo coyuntural y no en el ‘gran’ tiempo final. Incluso porque es artefacto de manos humanas, aunque sabias e inspiradas, y no creacin original divina”. Eso significa decir que el Maharal reproduce el acto de creacin de Dios, pero incluso un justo tiene poderes limitados. Las leyendas se refieren a diversos Golems, cada uno de ellos con alguna imperfeccin. Algunas narrativas hacen referencia al Golem del Maharal como mudo, sin el don de la palabra, y en esos relatos él es llamado Yossel, el Mudo. En otras, él no tiene instinto sexual. Más allá de eso, es bueno recordar que: el acto emula la creacin de Adán, el primer hombre que, antes que en él fuese lanzada una neschamá, un alma, era apenas una masa informe; en otras palabras, la creacin del golem apenas reproduce, en otra escala, el poder divino (SCHOLEM, 2002). </P>

<P>El Golem era un ser tosco e inmenso, cuya mirada impresionaba: “penetraba hasta las profundidades de nuestra memoria, como si en ellas procurase su propia memoria. Sus ojos, oscuros e inmensos, devoraban los nuestros. A veces ardían, cuando deseaban insistir o apaciguar; otras, parecían extintos, resignados” (WIESEL, 1986:32). Imperfecto, su anima carecía de espiritualidad: pura animacin material, constituía una fuerza bruta capaz de alcanzar las cosas de este mundo (GUINSBURG, 1992). Alto y fuerte y pesado, pero moviéndose con agilidad. Quieto y obediente. Un gigante de barro que no come y no envejece. En las representaciones cinematográficas, el Golem surge inmenso, asemejándose a una estatua. </P>

<P>Al Golem, son destinadas tareas heroicas. Salva jvenes judías de la apostasía. Descubre que los cristianos pretenden envenenar a los judíos. Descubre a los verdaderos criminales que intentaban acusar a los judíos. El Golem destruye a los enemigos. El Golem es un siervo, y obedece al Maharal. </P>
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<H4>El reverso de la Creacin </H4>

<P>En verdad, se deberían estudiar estas cosas slo con el propsito de conocer el poder y la omnipotencia de Dios, pero no con el propsito de practicarlas realmente” </P>

<P>Pseudo-epígrafe atribuido a Iehudá ben Batira apud Scholem, 2002, p. 214 </P>

<P>Por causa de su tamao, el Golem a veces quiebra cosas, asusta a las personas. Cuando acata una orden al pie de la letra, no siempre produce el resultado deseado. En la obra de Wiesel (1986), después de algunos aos, el Golem pasa a sufrir de melancolía y depresin. En la narrativa de Singer (1992), el Golem pasa a desobedecer a su seor, el Maharal. An, comienza a adquirir características cada vez más humanas: el Golem ahora quiere comer, estornuda, bosteza, ríe y llora. Demostrando seales de madurez espiritual, el Golem quiere hacer barmitzvá. Yossef quiere saber si tiene hermanos o hermanas. Y se siente slo. Y se apasiona. Y resuelve dejar de ser Golem. Finalmente, ha llegado la hora de deshacer la magia. </P>

<P>En algunas narrativas, la destruccin del Golem ocurre con borrar la palabra emet gravada en su frente. Se puede también destruir borrando apenas la primera letra de la palabra emet, la letra alef: transformándose así en la palabra met, “muerto”. “El golem es destruido por la reversin de la combinacin mágica de letras por cuyo intermedio fuera llamado a la vida, y, al mismo tiempo, por la destruccin, simultáneamente real y simblica, del sello de Dios en su cabeza” (SCHOLEM, 2002:212). Así ocurre, por ejemplo, en la obra de Singer (1992): el Maharal embriaga al Golem y, habiéndolo dejado prostrado, borra finalmente el Sagrado Nombre de la cabeza del gigante. </P>

<P>En otras narrativas, el Maharal decide revertir el proceso de creacin. Habiendo colocado al Golem a dormir, él ordena a los discípulos que den siete vueltas alrededor del cuerpo en sentido inverso de cuando fue creado. Recitando bajas frmulas místicas de cuando se iniciara el mundo, el Maharal conduce al Golem a la muerte. </P>

<P>Nadie sabe del Golem o de su cuerpo. Dicen que él, vivo o muerto, está escondido en el stano de la sinagoga de Praga. Las leyendas se propagan. “El golem fue visto a la noche en el palacio del emperador; lo vieron parado junto a un molino de viento, cuyos brazos hacía girar” (SINGER, 1992:49). De cualquier forma, el stano de la sinagoga es lugar prohibido: abrir la puerta y espiar para dentro puede hacer que la persona pierda la razn. Después de todo, es cosa sabida: hay peligro en mirar “donde no se debe” (WIESEL, 1986:96). Más peligroso an es fabricar un golem: la fuente del peligro no reside en la fuerzas del golem, sino en lo que puede acontecerle a su creador creador (SCHOLEM, 2002). </P>

<P>A pesar del peligro, algunos Creadores continan enfrentando el riesgo y, como figura mítica, el Golem resurge. Por obra de otros Creadores, surgen otros golems. Así, se sabe que </P>

<P>“Rabi Loew no fue apenas el ancestro espiritual, sino el ancestro de hecho del gran matemático Theodor von Karman (...). Más allá de esto, podemos afirmar que Rabi Loew fue el ancestro espiritual de otros dos grandes matemático de origen judío – John von Neumann y Norbert Wiener – que contribuyeron más que nadie para la magia que produjo el Golem de nuestros días, la computadora moderna” (SCHOLEM, 1994:90/1). </P>

<P>Es posible concluir, entonces: mientras haya Creadores, habrá criaturas. Y sabemos de ellos, de Creadores. Todos ellos. Se ocupan de conocer la Creacin y, procediendo así, entienden y crean. Crean cohetes y naves espaciales para conocer Cielos, disecan cuerpos y cerebros, trazando las rutas de los sueos y de los pensamientos. En los laboratorios, destilan sustancia y elaboran recetas mágicas. De sus centros quirrgicos y de sus oficinas subterráneas, surgen pies y manos artificiales. A veces, recrean la mente humana. </P>

<P>Aunque no usen las letras mágicas del alfabeto hebreo, construyen máquinas que piensan binariamente: cero y uno. También crean seres extraos, semejantes a los de los bestiarios medievales: orejas inmensas, bichos </P>

<P>mezclados con otros bichos, animales inimaginables. </P>

<P>Dice la leyenda que algunos descifrarán todos los cdigos secretos del </P>

<P>cuerpo humano, volviéndose capaces de curar las enfermedades y miserias. Dice </P>

<P>la leyenda, también, que los Creadores conseguirán crear Clones. Dicen que los </P>

<P>hombres crearán otros hombres, en duplicado. Crearán robots que hablen y </P>

<P>piensen. Dicen que, de lo recndito de los templos de la Ciencia y del Saber, esos </P>

<P>Creadores continuarán a murmurar plegarias y a transformar el mundo. </P>
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<H4>Bibliografía </H4>
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<P>JUDENSNAIDER, I (2008). Giordano Bruno. Disponible en &lt;http://www.lainsignia.org/2008/enero/cul_014.htm&gt;. Acceso 20/10/2010. </P>

<P>NASCIMENTO, L. “O Golem: do limo à letra”. In: NAZARIO, Luiz, NASCIMENTO, Lyslei. (2004) Os fazedores de Golems. Belo Horizonte: Programa de Ps-Graduação em Letras: Estudos Literários da FALE/UFMG, pp. 17-37. Disponible en &lt;http://www.letras.ufmg.br/poslit&gt;. Acceso 01/11/2010. </P>

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<P>SINGER, I. B. (1992) O Golem. São Paulo: Perspectiva. </P>

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<P>YATES, F. A. (1987) Giordano Bruno e a Tradição Hermética. São Paulo: Cultrix. </P>
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<P>Ivy Judensnaider es economista, magíster en Historia de la Ciencia y Tecnología y profesora universitaria. Coordina el curso de grado en Ciencias Econmicas y el curso de posgrado en Finanzas y Banking en el Campus Marques de la Universidad Paulista. Editora de arScientia revista electrnica de divulgacin de artes, ciencias, tecnologías y sus interfaces: www.arscientia.com.br. </P>

<P>Traduccin del Lic. Lucas E. Misseri (UNMDP-CONICET) </P>
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