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         <rdf:RDF>xml<rdf:Description>(Universidad Nacional del Sur/CONICET, Argentina) <dc:format>Resumen En el presente trabajo me ocuparé de presentar los rasgos generales de la teoría schopenhaueriana de la visin mediante una exégesis del parágrafo 21 de La cuádruple raíz del principio de razn suficiente, el cual se titula “Aprioridad del concepto de causalidad; intelectualidad del conocimiento empírico; la inteligencia”. El rol de dicha teoría en tal parágrafo es el de argumentar a favor del carácter intelectual del conocimiento empírico, es decir, de la percepcin del mundo exterior. La argumentacin schopenhaueriana pretende mostrar el desatino de las teorías de la visin de su época, las cuales se centran en la sensibilidad haciendo caso omiso de las operaciones espontáneas de la inteligencia para construir la visin empírica, consciente. Sin embargo, por cuestiones de extensin y conveniencia, el presente trabajo se centrará en la presentacin de la teoría schopenhaueriana más que en las críticas a las teorías no intelectuales de la visin. Para poder comprender la teoría schopenhaueriana de la visin es necesario comprender su fisiología trascendental de la percepcin, puesto que la visin no es más que un caso concreto de ésta. Me ocupare entonces de exponer breve y concisamente la teoría schopenhaueriana fisiolgica-trascendental de la percepcin. </dc:format>

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<rdf:Seq>JUAN IGNACIO GUARINO es Licenciado en Filosofía por la Universidad Nacional del Sur, Bahía Blanca, Argentina. Es también doctorando en Filosofía por la misma institucin y becario del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas. <rdf:li xml:lang="x-default">SCHOPENHAUER, Arthur (1950). La cuádruple raíz del principio de razn suficiente en Obras. Editorial El Ateneo. Buenos Aires. ___(2005a). Über das Sehn und die Farben en Sämtliche Werke. Suhrkamp Taschenbuch Wissenschaft. ___(2005b). Über die vierfache Wurzel des Satzes vom zureichenden Grunde en Sämtliche Werke. Suhrkamp Taschenbuch Wissenschaft. </rdf:li>
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<dc:title>2011-10-06T14:06:10Z<rdf:Alt>uuid:edd2b37b-c7d0-4767-9e22-54afee66597c<rdf:li>uuid:29d4e195-2c04-423c-806f-6ded1006f98b</rdf:li>
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ARTÍCULOS </Figure>

<Part>
<H4>LA TEORÍA SCHOPENHAUERIANA DE LA VISIÓN </H4>

<P>EN EL PARÁGRAFO 21 DE LA CUÁDRUPLE RAÍZ DEL </P>

<P>PRINCIPIO DE RAZÓN SUFICIENTE </P>
</Part>

<Part>
<H4>Schopenhauer’s Theory of Vision </H4>

<P>In the Paragraph 21 of On The Fourfold Root of the Principle of Sufficient Reason </P>

<Sect>
<H5>JUAN IGNACIO GUARINO </H5>

<P>(Universidad Nacional del Sur/CONICET, Argentina) </P>

<P>Resumen En el presente trabajo me ocuparé de presentar los rasgos generales de la teoría schopenhaueriana de la visin mediante una exégesis del parágrafo 21 de La cuádruple raíz del principio de razn suficiente, el cual se titula “Aprioridad del concepto de causalidad; intelectualidad del conocimiento empírico; la inteligencia”. El rol de dicha teoría en tal parágrafo es el de argumentar a favor del carácter intelectual del conocimiento empírico, es decir, de la percepcin del mundo exterior. La argumentacin schopenhaueriana pretende mostrar el desatino de las teorías de la visin de su época, las cuales se centran en la sensibilidad haciendo caso omiso de las operaciones espontáneas de la inteligencia para construir la visin empírica, consciente. Sin embargo, por cuestiones de extensin y conveniencia, el presente trabajo se centrará en la presentacin de la teoría schopenhaueriana más que en las críticas a las teorías no intelectuales de la visin. Para poder comprender la teoría schopenhaueriana de la visin es necesario comprender su fisiología trascendental de la percepcin, puesto que la visin no es más que un caso concreto de ésta. Me ocupare entonces de exponer breve y concisamente la teoría schopenhaueriana fisiolgica-trascendental de la percepcin. </P>

<P>Palabras clave: Schopenhauer | percepcin | visin. </P>

<P>Abstract In this paper I examine Schopenhauer’s Theory of Vision as it appears in section 21 of The fourfold root of the principle of sufficient reason which header reads “Apriority of the concept of causality; intellectuality of empirical knowledge; the intellect”. The function of this theory in the context of section 21 is to support the intellectual features of empirical knowledge, i.e. perception of the external world. Schopenhauer arguments tries to show the wrongness of the standard theories of his contemporaries who take into account only sensibility, excluding any analysis on intelligence’s spontaneity and its operations that construe empirical and aware vision. Nevertheless, our analysis centers in Schopenhauer’s thesis rather than in its critics towards non-intellectual theories of vision. In order to comprehend Schopenhauer’s theory of vision one must first take into account it’s transcendental physiology of perception for vision is indeed a concrete instance of perception. Consequently I present also a brief exposition of Schopenhauer’s physiologic-transcendental theory of perception. </P>

<P>Keywords: Schopenahuer | perception | vision. </P>

<P>“Mens videt, mens audit; coetera surda et coeca” </P>

<P>Epicarmo </P>

<P>En el presente trabajo me ocuparé de presentar los rasgos generales de la teoría schopenhaueriana de la visin mediante una exégesis del parágrafo 21 de La cuádruple raíz del principio de razn suficiente, el cual se titula “Aprioridad del concepto de causalidad; intelectualidad del conocimiento empírico; la inteligencia” (Schopenhauer, 2005b:67-106)4. El rol de dicha teoría en tal parágrafo es el de argumentar a favor del carácter intelectual del conocimiento empírico, es decir, de la percepcin del mundo exterior. La argumentacin schopen-haueriana pretende mostrar el desatino de las teorías de la visin de su época, las cuales se centran en la sensibilidad haciendo caso omiso de las operaciones espontáneas de la inteligencia para construir la visin empírica, consciente. Sin embargo, por cuestiones de extensin y conveniencia, el presente trabajo se centrará en la presentacin de la teoría schopenhaueriana más que en las críticas a las teorías no intelectuales de la visin. Para poder comprender la teoría schopenhaueriana de la visin es necesario comprender su fisiología trascendental de la percepcin, puesto que la visin no es más que un caso concreto de ésta. Me ocupare entonces de exponer breve y concisamente la teoría schopenhaueriana fisiolgica-trascendental de la percepcin.5 </P>
</Sect>

<Sect>
<H4>Fisiología trascendental de la percepcin </H4>

<P>La fisiología trascendental de la percepcin se inscribe claramente dentro de la dupla terica de herencia kantiana, idealismo trascendental y realismo empírico. El idealismo trascendental declara que la experiencia considerada en abstraccin del sujeto al cual le pertenece es meramente ideal o irreal, pero que por el contrario, si presuponemos las condiciones subjetivas de objetividad, la experiencia es real o independiente del sujeto. Dichas condiciones subjetivas de objetividad son -segn Schopenhauer-el tiempo, el espacio y la ley de causalidad. El tiempo es la forma subjetiva primordial </P>

<P>4 El parágrafo en cuestin se refiere a la edicin ampliada de Sobre la cuádruple raíz del principio de razn suficiente (Über die vierfache Wurzel des Satzes vom zureichenden Grande)que data de 1847 y se diferencia sensiblemente de la primera edicin de 1813, al punto que varía la estructuracin del texto. Además, resulta interesante destacar la existencia de un opsculo Sobre la visin y los colores (1816) en el que Schopenhauer desarrolla más extensamente su teoría de la visin y de los colores, basándondose en gran medida en la obra Teoría de los colores de J.W. Goethe. 5 Para una exposicin más detallada de la fisiología trascendental de la percepcin y de la teoría del tacto, cfr. Guarino (2009), págs. 76-80. </P>

<P>puesto que la consciencia es ella misma un flujo, una sucesin, y toda sucesin supone un antes y después y, consiguiente-mente, el tiempo. El espacio, por su parte, es la condicin subyacente a un mundo exterior, puesto que sin ella no podría haber objetos extensos. La construccin de la experiencia se inicia logico sensu gracias a la facultad de la receptividad, es decir, la sensibilidad la cual Schopenhauer la comprende empíricamente como la capacidad del organismo de alterar su estado. Dichas alteraciones son sentidas y es aquí que la ley de la causalidad entra en juego, puesto que comprende dicha alteracin como un efecto para el cual propone una causa. Dicha causa se sita en el espacio, intuido a priori, y así se constituyen los objetos y la experiencia misma. De los cinco sentidos (visin, tacto, oído, gusto y olfato), solamente la visin y el tacto nos permiten reconstruir objetos puesto que los otros tres slo nos proveen informacin meramente subjetiva, incapaz de determinar relaciones espaciales. Por ellos nos enteramos de las cualidades de los objetos, pero estos objetos solo son tales por obra de la vista y el tacto; por el olfato no nos es posible reconstruir la rosa, ni por el oído el instrumento. </P>
</Sect>

<Sect>
<H4>La visin y sus características generales </H4>

<P>La visin por el contrario nos permite construir objetos con facilidad pues no necesita del contacto ni de la proximidad. Careciendo que su campo de aplicacin de medida, llega incluso hasta las estrellas, ya que es capaz de percibir los matices de la luz, suministrándole de este modo al intelecto datos concretos para la determinacin de objetos. Su medio, como ya hemos dicho, es la luz y por esto mismo se encuentra sometida a mltiples errores puesto que su receptividad se limita a las cualidades puestas de manifiesto por la luz. Al impactar esta en la retina se generan los datos inmediatos, el claro y el oscuro junto con sus gradaciones y matices, es decir, los colores. La impresin retinal es completamente subjetiva, i.e. son modificaciones internas del sujeto considerado empíricamente, del organismo. De asemeja a una paleta manchada de muchos colores, la cual constituye la materia prima para que el intelecto produzca la visin tal como la experimentamos. La impresin en la retina, la materia de la visin, es considerada por el intelecto como el efecto producido por una causa, a saber la luz reflejada por los objetos; mediante la forma intuitiva a priori del espacio es posible atribuir a la impresin una causa, un objeto, construyéndolo en el espacio. Esto es posible gracias a la particular constitucin de la retina, la cual es una superficie susceptible de una yuxtaposicin de impresiones singulares, poseedor asimismo de cierto espesor. Dado que la luz se propaga en línea recta e impacta sobre la superficie retinal atravesándola, la impresin supone como dato la direccin de la que proviene el rayo lumínico reflejado por el objeto. Describamos ahora con mayor detalle como es el proceso de la ley de causalidad por el cual la inteligencia construye el campo visual a partir de la impresin retinal. </P>
</Sect>

<Sect>
<H4>Inversin y simplificacin de la imagen retinal </H4>

<P>La visin es –como ya hemos dicho-producto de una serie de operaciones intelectuales -es decir, producidas por el intelecto-, a partir de los data sensibles de las dos retinas oculares. El primero de dicha serie de operaciones es el proceso de inversin de la imagen retinal, puesto que los objetos hieren en ésta de modo invertido tras penetrar en el ojo. Recordemos que cada punto de los objetos visibles propaga rayos en línea recta y en todas direcciones, de modo que los rayos de luz que provienen de la extremidad superior se cruzan en la abertura de la pupila con los rayos que provienen de la extremidad inferior del objeto examinado, y del mismo modo, se cruzan los rayos provenientes de la derecha y los de la izquierda al traspasar el aparato reflector del ojo. Éste, compuesto por la crnea, el humor acuoso, lente y cuerpo o humor vítreo, se encarga solamente de concentrar los rayos que penetran al ojo de modo que impacten en la retina del modo conveniente. Tal inversin es –segn Schopenhauer-un proceso del intelecto mediante la ley de la causalidad, por el cual refiere la impresin a una causa -el objeto-, al analizar la direccin de la sensacin de la que proviene la luz. Así toma como puntos de referencia los extremos del objeto tal como aparece en la impresin retinal, trazando como rectas los rayos de luz que le dan origen a dichos puntos, calculando por la impresin la distancia del objeto causante de la impresin, buscándolo allí y deshaciendo al recorrer este camino la inversin original, reemplazándola por un objeto en el espacio. Los ojos reciben dos impresiones retinales distintas del mismo objeto, puesto que lo captan desde diferentes perspectivas. Sobre ellas acta una segunda operacin del intelecto, la simplificacin de la imagen duplicada, puesto que aunque poseemos dos ojos, la visin es una sola. Al examinar un objeto, las líneas de visin de los ojos se dirigen a ellos, convergiendo en ellos y formando un ángulo agudo cuyo vértice es el objeto en cuestin. Las líneas de visin o ejes pticos hieren el centro de la retina, de modo que cuando convergemos nuestra visin en un punto los rayos reflejados por éste impactan lugares correspondientes de ambas retinas. El intelecto en su aplicacin de la ley de causalidad reconoce ambas imágenes como dos perspectivas de un mismo objeto y consecuentemente producido por un solo objeto. Lo mismo sucede con el resto de la imagen retinal; los puntos producidos por los rayos provenientes de los objetos coinciden en una y otra retina, por la geometría misma del ojo y no por alguna disposicin fisiolgica. Como prueba de esto sugiere Schopenhauer que se intente poner bizcos los ojos, de modo que modo que los haces luminosos captados por las mismas zonas de la retina en uno y otro ojo no corresponderán al mismo objeto y consecuentemente, la imagen será doble y no una nica. Del mismo modo y sin necesidad de bizcar los ojos, si observo a un objeto lejano, los objetos más cercanos de mi campo visual se verán duplicados, puestos que los rayos que de ellos provienen no impactan la retina de manera simétrica. </P>

<P>También presenta Schopenhauer una experiencia inversa. Si se coloca un par de objetos idénticos y se los observa de modo tal que cada uno impacte en la retina del mismo modo que el otro, es decir, formando imágenes simétricas, entonces el intelecto percibirá un solo objeto. Gracias a esta propiedad de la visin gozamos hoy en día de los estereogramas y de las imágenes 3D en general. Schopenhauer cree que la hiptesis de que existe una correspondencia orgánica entre la imagen de una y otra retina es incorrecta. Se refiere una hiptesis presentada por Isaac Newton, segn la cual habría un cruzamiento de los nervios pticos al llegar estos al cerebro y la considera falsa por lo antes mencionado, como así también por evidencia empírica de que no hay reunin de tales nervios. </P>
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<H4>Tridimensionalidad de la imagen visual </H4>

<P>El paso de la doble imagen retinal a la imagen nica de la visin no es empero en vano, sino que produce una propiedad interesante y valiosa de la visin, a saber, la tridimensionalidad de la imagen visual, o mejor dicho, del campo visual. Los datos sensibles, la impresin de la retina, proveen solamente de una imagen bidimensional, puesto que la retina es una superficie. El intelecto, por medio de la causalidad, trazará la extensin de los cuerpos en el espacio tridimensional a priori, es decir, independiente de la experiencia. Los datos utilizados para dicho cometido son la direccin en la que se recibe la impresin, los límites de la misma y la gradacin claro-oscuro, y su producto es tan instantáneo e inmediato que no llega su cálculo a la consciencia. A partir de la naturaleza intelectual de la profundidad, Schopenhauer explica cmo es que el dibujo de perspectiva suponga la aprehensin de reglas geométricas para la construccin de puntos y líneas de fuga. A partir de dicha tercera operacin, el intelecto realiza un proceso por el cual la profundidad se vuelve una magnitud matemática, es decir que se trata del conocimiento de la distancia. La impresin retinal nos aporta, como ya hemos dicho, la direccin de la que provienen los objetos, pero no la distancia y consecuentemente, ésta es calculada por el intelecto. El dato principal para dicha determinacin es el ángulo visual, aunque éste es en realidad equívoco, puesto que a un mismo ángulo visual puede corresponderle un objeto pequeo y prximo como un objeto grande y lejano. El campo visual se presenta como el espacio que se extiende a partir del punto central que determina la perspectiva. Cualquier seccin espacial equidistante al punto de la perspectiva determina una figura esférica y podemos imaginar el campo visual como el conjunto de todas las esferas concéntricas al punto de la perspectiva. Esta peculiar constitucin del espacio visual determina las leyes geométricas de la perspectiva. El ángulo determinado por dos semirrectas originadas en el punto de referencia, determina un segmento, un arco, al proyectarse contra una de las esferas concéntricas. La longitud del arco será mayor cuando el radio sea mayor. Así, todo objeto ocupará una cantidad de grados del campo visual en proporcin de su tamao y en proporcin inversa de la distancia al punto de referencia. Así explica Schopenhauer por qué los objetos por sobre la línea del horizonte parecen más bajos al aumentar la distancia, como así también los objetos a los laterales parecen cerrarse en el horizonte. En resumidas cuentas, al alejarnos, los objetos parecen converger puesto que al alejarse ocupan progresivamente menos grados del campo visual. Es por esto que por el mero dato del ángulo visual no es posible que el intelecto determine la distancia del objeto y en consecuencia recurre a datos auxiliares. El primero de estos datos son las alteraciones internas del ojo por la cuales acomoda su aparato refractor; Schopenhauer reconoce la existencia de mltiples teorías para explicar dicho fenmeno, pero se decide por la teoría de Kepler segn la cual habría un movimiento de la lente para aumentar o disminuir su refraccin segn la distancia del objeto observado. Este movimiento sería conocido por una vaga sensacin que serviría en la determinacin –instantánea-de la distancia. Un segundo dato sería el ángulo visual, no ya del ojo en sí mismo, sino de ambos ejes pticos. Así, a los objetos lejanos le correspondería un ángulo menor y a los cercanos un ángulo mayor. La posicin de los ojos se traduciría en una sensacin que nuevamente formaría parte de la determinacin inmediata de la distancia del objeto percibido. Además, un tercer dato vendría dado por la perspectiva de aire, ya que –segn Schopenhauer-éste toma un color azul al absorber parcialmente los rayos lumínicos, provocando asimismo la difuminacin de los contornos a la distancia. Durante la niebla –comenta Schopenhauer-los objetos parecen más grandes, porque la inteligencia los juzga más lejanos. Finalmente, un cuarto dato, es la consideracin de la distancia por medio de la relacin con objetos en ella situados, cuyo tamao conocemos, como ríos, bosques, ciudades, etc… A partir de este efecto explica además por qué los objetos situado verticalmente parece más chico que uno situado sobre la horizontal, y el conocido fenmeno por el cual la luna parece más grande al acercarse al horizonte. </P>
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<H4>Psicogénesis de la visin </H4>

<P>En la teoría schopenhaueriana hay esbozada una psicogénesis de la visin, en el sentido de que ésta consiste en una serie de procesos, los antes comentados, que deben ser aprendidos intuitivamente mediante la práctica, sin ser tu teoría siquiera conocida. Esto se debe –repite Schopenhauer-a que la visin es un proceso formalmente intelectual y no meramente sensorial. Cree asimismo que el nio recién nacido recibe la impresin de la luz y de los colores pero que no perciben realmente los objetos, los cuales se van dibujando en su consciencia gradualmente, al experimentar con los sentidos de la vista y el tacto. Comenta asimismo el caso de un ciego que llego a ver por primera vez gracias a cierta operacin y que relataba que en los primeros momentos de recuperar su visin tenía solamente una “impresin total, como de un todo formado de una sola superficie multicolor” y que no percibía distancias ni extensiones, ni tampoco objetos, en tanto “cosas aisladas”6. Además, comenta que este ciego slo logro desarrollar la visin gracias a la ayuda del tacto, el cual conociendo ya las cosas puede mostrárselas al sentido de la visin para guiarla. También comenta las anécdotas de algunas publicaciones peridicas de noticias de la época en las que se comenta la sorpresa de un ciego curado cuando logra descubrir que los grabados de su pared representan una multitud de objetos, u otro que no estimaba las distancias y pensaba que tenía todo al alcance de su mano. </P>

<P>6 Cfr. Schopenhauer (2005b), pág 91. “einen Totaleindruck wie von einem aus einem einzigen Stcke bestehenden Ganzen: er hielt es fr eine glatte, verschiedenen gefärbte Oberfläche”. </P>

<P>Resultan interesantes sus referencias a estudios científicos de su época. Se explica el cofuncionamiento de los sentidos de la vista y el tacto en una suerte de psicogénesis del mundo exterior. Resulta además interesante el comentario de que, los ciegos cuando recién recuperan la visin, sienten que la imagen visual, aparte de ininteligible, está situada tocando sus ojos, como si no operara siquiera la forma intuitiva a priori de espacio tridimensional. </P>
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<H4>Consideraciones fisiolgicas </H4>

<P>Para finalizar, me gustaría comentar un interesante argumento a favor de la divisin presentada por Kant y retomada por Schopenhauer, en lo referente a una funcin sensible o receptiva y a una funcin intelectual o espontánea. Sobre esto, comenta Schopenhauer a manera de “confirmacin” la obra de Jean Pierre Flourens7, De la vie et de l’intelligence (1858) en la cual se expone la contrapartida fisiolgica de dicha distincin. Schopenhauer cita el fragmento del epígrafe “Oposicin entre los tubérculos y los lbulos cerebrales” que aquí reproduzco: </P>

<P>Es preciso que hagamos una importante distincin entre los sentidos y la inteligencia. La seccin de un tubérculo determina la pérdida de la sensacin del sentido de la vista; la retina se hace insensible, el iris se paraliza. La seccin de un lbulo cerebral es compatible con la sensacin: conserva el sentido, la sensibilidad de la retina, la movilidad del iris; no destruye más que la percepcin. En el primer caso se trata de un hecho sensorial; en el segundo, de un hecho cerebral. En un caso se trata de la pérdida de un sentido; en el otro, de la pérdida de la percepcin. La distincin entre percepcin y sensacin es también un hecho importante: está demostrada palmariamente. Hay dos medios de hacer perder la visin por el encéfalo: 1º Por los tubérculos, que ocasiona la pérdida del sentido de la sensacin; 2º Por los lbulos, que es la pérdida de la percepcin, de la inteligencia. Pensar no es sentir: he </P>

<P>7 Marie Jean Pierre Flourens (15 April 1794 -6 December 1867), fue un fisilogo francés, doctorado en medicina en Montpellier en 1823, fundador de la neurobiología experimental y pionero de la anestesia. Contrastla teoría localizacionista frenolgica del físico austríaco Franz Joseph Gall mediante la realizacin de lesiones localizadas en el cerebro de palomas y conejos vivos y observando consecuentemente los efectos de esto en su motricidad, sensibilidad y comportamiento. Así descubrique los hemisferios cerebrales se ocupan de la percepcin, motricidad y juicio, mientras que el cerebelo controla el equilibrio y la coordinacin motora, y finalmente, la destruccin de la medula oblongata causa la muerte pues controla los procesos respiratorios, circulatorios y homeostáticos en general. No pudo encontrar lugares específicos para funciones como la memoria y el conocimiento, por lo que creyque estarían representadas de una forma difusa en el cerebro. Además, fue el descubridor de los efectos anestésicos del cloroformo. </P>

<P>aquí toda una filosofía echada por tierra; la idea no es la sensacin, y he aquí otra prueba del vicio de origen de esta filosofía.8 </P>

<P>Y posteriormente, bajo el epígrafe “Separacin de la sensibilidad y de la percepcin, cita: </P>

<P>Una de las experiencias realizadas por mí separa precisamente la sensibilidad de la percepcin. Cuando se extirpa el cerebro propiamente dicho (lbulos o hemisferios cerebrales) a un animal, este animal pierde la vista; pero con respecto al ojo nada ha cambiado: los objetos continan pintándose sobre la retina; el iris permanece contráctil; el nervio ptico, sensible, perfectamente sensible. Y sin embargo, el animal no ve: ya no hay visin, aunque todo lo que es sensacin subsiste; no hay ya visin, porque no hay percepcin. El percibir, y no el sentir, es, pues, el primer elemento de la inteligencia. La percepcin es parte de la inteligencia, pues se pierde con la inteligencia, y por la separacin del mismo rgano, los lbulos o hemisferios cerebrales, y la sensibilidad no ha desaparecido, puesto que subsiste después de la pérdida de la inteligencia y separacin de los lbulos o hemisferios.9 </P>

<P>Este tipo de referencias a la ciencia de su época son frecuentes en la argumentacin </P>

<P>schopenhaueriana que pretende ser una síntesis de la teoría kantiana y del análisis </P>

<P>fisiolgico experimental. </P>
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<H4>Conclusin </H4>

<P>La visin es tenida por Schopenhauer como el sentido objetivo, intelectual, por </P>

<P>excelencia ya que en ella la inteligencia se pone de manifiesto, obrando con tal </P>

<P>velocidad y precisin sobre la burda materia de las sensaciones, que no llegamos a </P>

<P>tener consciencia de ella. Su argumentacin se centra en mostrar el abismo existente </P>

<P>entre los datos aportados por la receptividad sensible de la retina y la imagen visual </P>

<P>subjetiva. La inteligencia acta comprendiendo la alteracin subjetiva de la retina como </P>

<P>un cambio de estado, producto o efecto de un objeto, el cual es construido en el </P>

<P>espacio intuido a priori a partir de ciertos procesos intelectuales nuevamente a priori. </P>

<P>Los datos aportados por la retina son una yuxtaposicin de puntos coloreados </P>

<P>producidos por diversos rayos lumínicos, de los cuales se conoce el ángulo de impacto </P>

<P>pero no la distancia de su origen. Las dos impresiones retinales son invertidas para </P>

<P>8 Cfr. Schopenhauer (2005b), págs. 94-95. Traduccin realizada por Eduardo Ovejero y Maury. Cfr. Id. (1950), pág. 96.9 Cfr. Id. (2005), págs 95-96. Traduccin realizada por Eduardo Ovejero y Maury. Cfr. Id. (1950), pág. 96.-97 </P>

<P>solventar la inversin de los haces de luz al penetrar al ojo y las impresiones retinales son coordinadas entre sí geométricamente, en tanto la retina es comprendida como un espacio de la sensibilidad. Mediante los datos de la posicin de los ojos entre sí mediante propiocepcin muscular, el intelecto calcula el ángulo visual y triangula la distancia utilizando datos auxiliares como la luminosidad principalmente. Mediante el cálculo intuitivo constante y simultáneo de diferentes objetos situados a diferentes distancias, el intelecto produce la tridimensionalidad o profundidad de la imagen, la cual no estando presente en la impresin retinal, se nos presenta en la visin con una vivacidad tal que la tomamos como de origen no subjetivo. An no siendo un proceso consciente, la visin es un talento aprendido pues lo inmediatamente real –sin concurso del intelecto-es la impresin retinal, que se presenta como un todo multicolor, en el que no es apreciable objeto ni extensin alguna, como así tampoco profundidad. Slo por el ejercicio de esta facultad en conjuncin de otros sentidos, principalmente el tacto, es posible comprender cmo esas sensaciones deben referirse –causalmente-a objetos. Así, cuando tomo una naranja con mis manos, y veo un borrn de un color peculiar, un aroma que reconozco, puedo considerar todas estas sensaciones efectos de una causa nica, el fruto que tengo en mis manos. </P>
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<H4>BIBLIOGRAFÍA </H4>

<P>GUARINO, Juan Ignacio (2009). “Schopenhauer y la fisiología trascendental de la percepcin. Interpretacin general, crítica y defensa” en Eikasía. Revista de filosofía, ao IV, nmero 26 (Julio 2009), págs. 73-88. ISSN 1885-5679. http://www.revistadefilosofia.org/ </P>

<P>SCHOPENHAUER, Arthur (1950). La cuádruple raíz del principio de razn suficiente en Obras. Editorial El Ateneo. Buenos Aires. ___(2005a). Über das Sehn und die Farben en Sämtliche Werke. Suhrkamp Taschenbuch Wissenschaft. ___(2005b). Über die vierfache Wurzel des Satzes vom zureichenden Grunde en Sämtliche Werke. Suhrkamp Taschenbuch Wissenschaft. </P>

<P>JUAN IGNACIO GUARINO es Licenciado en Filosofía por la Universidad Nacional del Sur, Bahía Blanca, Argentina. Es también doctorando en Filosofía por la misma institucin y becario del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas. </P>
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